sábado, 8 de fevereiro de 2014

1.
¿Qué es el Foro de São Paulo?

El 3 de julio de 2009 se cumplieron diecinueve años de la fundación de una organización política denominada el Foro de São Paulo (FSP), que agrupa a casi todas las izquierdas de Iberoamérica, incluyendo a los movimientos guerrilleros armados.
Se llamó así porque su primera reunión se llevó a cabo em esa ciudad brasileña.
El FSP fue convocado por el Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil y el Partido Comunista de Cuba, con el fin de redefinir los objetivos y las actividades de la izquierda, luego de la caída del muro de Berlín y el derrumbe del comunismo em la ex Unión Soviética.
A la convocatoria acudieron originalmente sesenta y ocho fuerzas políticas pertenecientes a veintidós países latino-americanos y caribeños. Pero desde su primera reunión el FSP ha crecido notablemente.
En el VI Encuentro, realizado en 1996 en la ciudad de San Salvador, estuvieron presentes ciento ochenta y siete delegados pertenecientes a cincuenta y dos organizaciones miembros; ciento cuarenta y cuatro organizaciones invitadas representadas por doscientos ochenta y nueve participantes; y cuarenta y cuatro observadores integrantes de treinta y cinco organizaciones de América, África, Asia y Europa.
El Foro de São Paulo no posee una sede conocida, pero desde su creación ha sostenido quince encuentros en ciudades distintas, aproximadamente uno cada año: São Paulo (1990), Ciudad deMéxico (1991),Managua (1992), La Habana (1993), Montevideo (1995), San Salvador (1996), Porto Alegre (1997), Ciudad deMéxico (1998),Managua (2000), La Habana (2001), Antigua-Guatemala (2002), São Paulo (2005), San Salvador (2007), Montevideo (2008) y Ciudad de México (2009).
Entre las organizaciones miembros se encuentran: El Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Polo Democrático Alternativo de Colombia, el Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, el Frente Amplio de Uruguay, el Partido Socialista de Chile, la Izquierda Unida del Perú, elMovimiento Bolivia Libre y el Movimiento al Socialismo de Bolivia, el Partido Socialista Ecuatoriano, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), el Partido de la Revolución Democrática (PRD) de México, el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador, el Frente Sandinista de Liberación Nacional
(FSLN) de Nicaragua, la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), el Partido Revolucionario Democrático de Panamá, el Movimiento Lavalas de Haití, y todos los partidos comunistas de la región, incluyendo –por supuesto- el de Cuba.
Los presidentes iberoamericanos que forman parte del Foro de São Paulo son: Lula da Silva, Raúl Castro, Hugo Chávez, Tabaré Vásquez, Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega, Mauricio Funes, Leonel Fernández y René Preval. Cristina Kirchner, Michelle Bachelet y Fernando Lugo, no pertenecen formalmente al FSP, pero sí algunos de los partidos que las respaldan.
El FSP alega que "no es ni pretende ser una nueva internacional, ni una estructura orgánica que impone condicionamientos a quienes participan, ni un transmisor de unanimidades"1. Pero si bien es cierto que no existe unanimidad total dentro de sus membros - como tampoco la hay en ninguna otra organización política - de hecho funciona como una internacional y tiene uma estructura orgánica bien orquestada. Posee un modo permanente de comunicación, un sistema de coordinación y centralización de sus actividades, una revista propia denominada América Libre y, lo que es más importante, un objetivo común claramente definido: la toma del poder en Iberoamérica.
Los integrantes del Foro de São Paulo no presentan propuestas concretas para resolver los problemas de la región; y en la práctica no los han solucionado cuando han llegado al poder. Su único discurso consiste en criticar el orden existente: la globalización, el neoliberalismo, el libre comercio, el imperialismo y los partidos políticos tradicionales.
Armados de estadísticas, los miembros del FSP hablan constantemente del fracaso del capitalismo moderno:

Mientras en 1960 el 20 por ciento más rico de la población mundial disponía de un ingreso 30 veces mayor que el del 20 por ciento más pobre, hoy esa relación es de ¡82 a uno! Existen actualmente 358 personas, las más ricas del
mundo, cuyo ingreso anual es superior al ingreso del 45 por ciento de los  habitantes más pobres, o sea, 2.600 millones de personas... 30 millones de personas mueren por hambre cada año y más de 800 millones están subalimentadas. 2
Argumentan que tales contradicciones no podrán sostenerse y que, más pronto que tarde, el modelo neoliberal se derrumbará, dando así una oportunidad para el resurgimiento del comunismo o de alguna de sus variantes.

La ola de triunfalismo neoliberal, que, al son de trompetas y estimulada por la caída del muro de Berlín, pretendió pasar por encima de todo, debe vencer ahora resistências cada vez más fuertes. Hay un amplio y creciente rechazo
social a una globalización concebida como pillaje planetario...
Este orden mundial que está destruyendo el planeta nos pone de cara a nuevos estallidos sociales. 3

En efecto, los integrantes del FSP aprovechan los estalidos sociales para crecer y fortalecerse, aplicando nuevas y variadas formas de lucha.
El FSP opina que la izquierda debe coordinar y centralizar las reacciones contra el neoliberalismo, provengan o no de sus propias filas, y captar las organizaciones populares que surjan como respuesta a las injusticias provenientes del modelo capitalista moderno: desde grupos pequeños que se forman para resolver un problema concreto, como la construcción de una escuela, hasta los movimientos más amplios que luchan por los derechos de la mujer, la preservación del medio ambiente, la defensa de los derechos de los indígenas, etcétera.
Claro está, muchas de estas “organizaciones populares” no son tales, sino simples oportunistas buscando el beneficio propio, esgrimiendo como justificación su pretendida lucha contra las “injusticias provenientes del capitalismo”.
Este reagrupamiento de carácter flexible les ha permitido crecer rápidamente. Según sus dirigentes, en su seno existen:

Fuerzas de izquierda de los más diversos orígenes, algunas con ocho décadas de historia y otras creadas recientemente; marxistas y no marxistas; de inspiración social Cristiana - algunas de las cuales identificadas con la Teología de la Liberación -, grupos nacionalistas o de raíz anarquista; sectores desprendidos de viejos partidos históricos, liberales, socialdemocratas o demócrata cristianos; organizaciones com dilatadas trayectorias dentro del sistema político legal de sus respectivos países, otras obligadas a extensos recorridos por los caminos de la clandestinidad, entre ellas varias que en determinados períodos han transitado por la vía armada. 4

Después de diecinueve años de existencia, hay suficientes elementos para juzgar las actuaciones del FSP. Ya no puede alegar que se trata de un foro de discusión y de disquisiciones teóricas, puesto que muchos de sus miembros ejercen funciones importantes de gobierno. Desde su fundación, el Foro de São Paulo ha estado signado por una serie de contradicciones, las cuales se han profundizado con el tiempo.
El Foro de São Paulo hace de la democracia un baluarte, pero a la vez defiende la revolución comunista cubana, rechazada en el mundo entero por ser una dictadura implacable, que ha asesinado y encarcelado a decenas de miles de opositores, y cercenado sin ninguna contemplación la libertad y la libre expresión de sus ciudadanos.
El FSP se opone verbalmente al terrorismo y la violencia, pero dentro de sus filas existen grupos guerrilleros, como las FARC y el ELN, que practican diariamente el terrorismo y la violencia. Igualmente condenan el narcotráfico, pero existen pruebas irrefutables de la vinculación de algunas de sus organizaciones con la producción y comercialización de narcóticos, siendo los más conspicuos los movimientos guerrilleros colombianos.
No todos los del FSP se identifican con la lucha armada y con los procedimientos ilegales que utilizan los grupos más radicales del Foro. Sin embargo, en lugar de desvincularse de ellos y denunciarlos públicamente, se sientan en la misma mesa y comparten una misma estrategia de acción, lo cual demuestra la carencia de principios sólidos y el pragmatismo que los mueve, idéntico al de los grupos políticos tradicionales que dicen combatir.
El Foro rechaza la corrupción, pero cuando sus membros llegan al poder, no la combaten, sino que la acrecientan, como ocurre en Venezuela, donde se evidencia el enriquecimento personal de los funcionarios públicos y el financiamento ilegal para sus planes de expansión continental.
Muchos dirigentes del Foro de São Paulo se presentan como antiimperialistas, pero luego subordinan el interés de su patria a los del castro-comunismo.
La principal bandera que enarbola el Foro de São Paulo es la lucha contra el neoliberalismo, alegando que con ese modelo “las elites pueden acumular más riquezas a expensas del crecimiento de la pobreza”5, y asegura que esa organización es la alternativa popular y democrática al neolibera-lismo; pero después de 50 años de gobierno, el régimen cubano ha creado su propia elite, rodeada de privilegios, mientras que el resto de los cubanos vive en la más absoluta miseria.
Tantas contradicciones demuestran que el principal objetivo de los miembros del Foro de São Paulo es mantenerse en el poder, no para resolver los problemas de los marginados, cuya representación exclusiva se atribuyen, sino para usufructuarlo ellos. Irónicamente, los más perjudicados son los pobres que, aparte de sufrir un nuevo desengaño, continúan experimentando las penurias del subdesarrollo, pero en grado aún mayor, porque además pierden la libertad.


NOTAS

Este capítulo es un extracto actualizado del libro El Foro de São Paulo contra Álvaro Uribe (2008), Peña, A. Ediciones Fuerza Productiva. Caracas.

1 Baráibar, C. y Bayardi, J. “El Foro de San Pablo ¿Qué es y cuál es su historia?” (23, agosto, 2000). Disponible en http://www.analitica.com/va/internacionales/ noticias/7026753.asp.

2 “Radiografía del Foro de São Paulo” (julio, 2000). Cita tomada del Documento que sirvió de base al IX Encuentro del Foro de São Paulo, realizado en Managua en febrero de 2000. Disponible en http://www.fuerzasolidaria.org/WebFS/FuerzaProductiva/RadiografiaFSP.html

3 Ibíd.

4 El Foro de San Pablo ¿Qué es y cuál es su historia?. Ibíd.

5 Radiografía del Foro de São Paulo. Ibíd. 

_______________________________________________

Tradução em Português


1.
O Que é o Foro São Paulo?

Em 3 de julho de 2009 se cumpriram dezenove anos da fundação de uma organização política denominada Foro São Paulo (FSP), que agrupa quase todas as esquerdas da Iberoamérica, incluindo movimentos guerrilheiros armados. Foi assim chamado porque sua primeira reunião ocorreu na cidade brasileira com o mesmo nome, [a cidade de São Paulo].
O Foro São Paulo foi convocado pelo Partido dos Trabalhadores (PT), do Brasil, e pelo Partido Comunista de Cuba, com o fim de redefinir os objetivos e as atividades da esquerda, após a queda do muro de Berlin e a derrubada do comunismo na ex-União Soviética.
À convocatória acudiram originalmente sessenta e oito forças políticas pertencentes a vinte e dois países latino-americanos e caribenhos. Desde a sua primeira reunião o Foro de São Paulo teve um crescimento notável.
No VI Encontro, realizado em 1996 na cidade de San Salvador, estiveram presentes cento e oitenta e sete delegados pertencentes a cinquenta e duas organizações membro; cento e quarenta e quatro organizações convidadas, representadas por duzentos e oitenta e nove participantes; e quarenta e quatro observadores integrantes de trinta e cinco organizações da América, África, Ásia e Europa.
O Foro São Paulo não possui uma sede conhecida, porém, desde a sua criação manteve quinze encontros em diferentes cidades, aproximadamente um a cada ano: São Paulo (1990), Cidade do México (1991), Manágua (1992), Havana (1993), Montevideo (1995), San Salvador (1996), Porto Alegre (1997), Cidade do México (1998), Manágua (2000), San Salvador (2007), Montevideo (2008) e Cidade do México (2009).
Entre as organizações membro se encontram: o Exército de Liberação Nacional (ELN) e as Forças Armadas Revolucionárias da Colômbia (FARC), o Polo Democrático Alternativo da Colômbia, o Partido dos Trabalhadores (PT) do Brasil, a Frente Ampla do Uruguai, o Partido Socialista do Chile, a Esquerda Unida do Peru, o Movimento Bolívia Livre e o Movimento do Socialismo da Bolívia, o Partido Socialista Equatoriano, o Partido Socialista Unido da Venezuela (PSUV), o Partido da Revolução Democrática (PRD) do México, a Frente Farabundo Martí de Liberação Nacional (FMLN) de El Salvador, a Frente Sandinista de Liberação Nacional (FSLN) da Nicarágua, a Unidade Revolucionária Nacional Guatemalteca (URNG), o Partido Revolucionário Democrático do Panamá, o Movimento Lavalas do Haiti, e todos os partidos comunistas da região, incluindo, com certeza, Cuba.
Os presidentes ibero-americanos que fazem parte do Foro de São Paulo são: Luís Inácio Lula da Silva, Raúl castro, Hugo Chávez, Tabaré Vasquez, Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega, Mauricio Funes, Leonel Fernandez e René Preval. Cristina Kirchner, Michele Bachelet e Fernando Lugo, não pertencem formalmente ao FSP, porém, alguns dos partidos que os apoiam, sim.
O FSP alega que “não é e nem pretende ser uma nova internacional, nem uma estrutura orgânica que impõe condições aos participantes, ou um transmissor de unanimidades”1. Mas,  se é verdade que não há total unanimidade entre os seus membros – como não há em nenhuma outra organização política – de fato, funciona como uma internacional e possui uma estrutura orgânica bem definida. Possui um sistema permanente de comunicação, um sistema de coordenação e centralização das suas atividades, uma revista própria denominada “América Libre”, e o que é mais importante, um objetivo comum claramente definido: a tomada de poder na Iberoamérica.
Os integrantes do Foro São Paulo não apresentam propostas concretas para resolver os problemas da região; e na prática não os solucionam quando chegam ao poder. Seu discurso único consiste em criticar a ordem existente: a globalização, o neoliberalismo, o livre comércio, o imperialismo e os partidos políticos tradicionais.
Socialismo da Bolívia, o Partido Socialista Equatoriano, o Partido Socialista Unido da Venezuela (PSUV), o Partido da Revolução Democrática (PRD) do México, a Frente Farabundo Martí de Liberação Nacional (FMLN) de El Salvador, a Frente Sandinista de Liberação Nacional (FSLN) da Nicarágua, a Unidade Revolucionária Nacional Guatemalteca (URNG), o Partido Revolucionário Democrático do Panamá, o Movimento Lavalas do Haiti, e todos os partidos comunistas da região, incluindo, com certeza, Cuba.
Os presidentes ibero-americanos que fazem parte do Foro de São Paulo são: Luís Inácio Lula da Silva, Raúl castro, Hugo Chávez, Tabaré Vasquez, Evo Morales, Rafael Correa, Daniel Ortega, Mauricio Funes, Leonel Fernandez e René Preval. Cristina Kirchner, Michele Bachelet e Fernando Lugo, não pertencem formalmente ao FSP, porém, alguns dos partidos que os apoiam, sim.
O FSP alega que “não é e nem pretende ser uma nova internacional, nem uma estrutura orgânica que impõe condições aos participantes, ou um transmissor de unanimidades”1. Mas,  se é verdade que não há total unanimidade entre os seus membros – como não há em nenhuma outra organização política – de fato, funciona como uma internacional e possui uma estrutura orgânica bem definida. Possui um sistema permanente de comunicação, um sistema de coordenação e centralização das suas atividades, uma revista própria denominada “América Libre”, e o que é mais importante, um objetivo comum claramente definido: a tomada de poder na Iberoamérica.
Os integrantes do Foro São Paulo não apresentam propostas concretas para resolver os problemas da região; e na prática não os solucionam quando chegam ao poder. Seu discurso único consiste em criticar a ordem existente: a globalização, o neoliberalismo, o livre comércio, o imperialismo e os partidos políticos tradicionais.
Munidos de estatísticas, os membros do FSP falam constantemente do fracasso do capitalismo moderno:

“Em 1960, os 20 por cento de mais ricos da população  mundial dispunha de uma renda 30 vezes maior que os 20 por cento mais pobre, atualmente essa relação é de 82 para um. Atualmente existem 358 pessoas, as mais ricas do mundo, cuja renda anual é superior à renda de 45 por cento dos habitantes mais pobres, ou seja, 2.600 milhões de pessoas... 30 milhões de pessoas morrem de fome a cada ano e mais de 800 milhões desnutridas”. 2

Argumentam que tais contradições não poderão se sustentar e que, cedo ou tarde, o modelo neoliberal cairá, dando, assim, oportunidade para o surgimento do comunismo ou de alguma das suas variantes.

“A onda do triunfalismo neoliberal que, ao som de trombetas e estimulada pela queda do muro de Berlin, que pretendeu passar por cima de tudo, agora deve vencer resistências cada vez mais fortes. Há uma ampla e crescente rejeição a uma globalização concebida como pilhagem planetária... esta ordem mundial que está destruindo o planeta nos confronta com novas inquietações sociais.”3

De fato, os integrantes do FSP se aproveitam das inquietações sociais para crescer e se fortalecer, aplicando novas e variadas formas de luta.
O FSP é de opinião de que a esquerda deve coordenar e centralizar as reações contra o neoliberalismo, oriundas ou não das suas próprias fileiras, e captar orgnizações populares que surjam como resposta a injustiças provenientes do moderno modelo capitalista: desde grupos minoritários que se constituem para resolver um problema concreto, como a construção de uma escola, até movimentos mais amplos que lutam pelos direitos da mulher, a preservação do meio ambiente, a defesa dos direitos dos indígenas, etc.
Está claro que muitas destas “organizações populares” não o são de fato, e sim, simples oportunistas buscando o benefício próprio, esgrimindo como justificativa a sua pretensa luta contra as “injustiças provenientes do capitalismo”.
Este reagrupamento de caráter flexível lhes permite um rápido crescimento. Segundo seus dirigentes, dentro dele há:

“Forças de esquerda das mais diversas origens, algumas com oito décadas de história e outras criadas recentemente; marxistas e não marxistas; de inspiração social cristã – algumas identificadas com a Teologia da Libertação -, grupos nacionalistas ou de raiz anarquista; setores originários de antigos partidos históricos, liberais, social democratas ou democratas cristãos; organizações com ampla trajetória dentro do sistema político legal de seus respectivos países, outras obrigadas a incursões na clandestinidade, entre elas, várias que em determinados períodos transitaram pela via armada”. 4

Depois de dezenove anos de existência há elementos suficientes para julgar as ações do FSP. Já não se pode alegar que se trata de um foro de discussão ou dissertações teóricas, já que muitos dos seus membros exercem importantes funções de governo. Desde a sua fundação o Foro de São Paulo tem se caracterizado por contradições, as quais se aprofundaram com o tempo.
O Foro de São Paulo faz da democracia um baluarte, porém, defende a revolução comunista cubana, rejeitada no mundo inteiro por ser uma ditadura implacável, que assassinou e encarcerou dezenas de milhares de opositores, cerceando sem nenhuma contemplação a liberdade e a liberdade de expressão de seus cidadãos”.
O FSP verbalmente se opõe ao terrorismo e à violência, porém, no interior das suas fileiras existem grupos guerrilheiros, com as FARC e o ELN, que diariamente praticam o terrorismo e a violência. Igualmente condenam o narcotráfico, porém, existem provas irrefutáveis do vínculo de algumas de suas organizações com a produção e a comercialização de narcóticos, sendo  mais evidente os movimentos guerrilheiros colombianos.
Nem todos os integrantes do FSP se identificam com a luta armada e com os procedimentos ilegais utilizados pelos grupos mais radicais do Foro.  Entretanto, em vez de desvencilhar-se deles e denunciá-los publicamente, sentam-se à mesma mesa e compartilham uma mesma estratégia de ação, o que demonstra a carência de princípios sólidos e o pragmatismo que os move, idêntico ao dos grupos políticos tradicionais que dizem combater.
O Foro rejeita a corrupção, porém, quando seus membros chegam ao poder, não a combatem, mas a aumentam, como ocorre na Venezuela, onde se evidencia o enriquecimento pessoal de funcionários públicos e o financiamento ilegal para os seus planos de expansão continental.
Muitos dirigentes do Foro São Paulo se apresentam como antiimperialistas, mas subordinam os interesses de seus países aos interesses do castro-comunismo.
A principal bandeira do Foro São Paulo é a luta contra o neoliberalismo, alegando que com esse modelo “as elites podem acumular mais riquezas à custa do crescimento da pobreza”5, e assegura que essa organização é a alternativa popular e democrática ao neoliberalismo; porém, depois de 50 anos de governo, o regime cubano criou a sua própria elite, rodeada de privilégios, enquanto o resto dos cubanos vive na mais absoluta miséria.
Tantas contradições demonstram que o objetivo principal dos membos do Foro São Paulo é manter-se no poder, não para resolver os problemas dos marginalizados, cuja representação exclusiva se atribuem, mas usufruir deles. Ironicamente, os mais prejudicados são os pobres que, além de sofrer novas decepções, vão continuar experimentado as penúrias do subdesenvolvimento, porém em maior grau, porque, além disso, perdem a liberdade.

Notas

Este capítulo é um extrato atualizado do livro “O Foro de São Paulo contra Álvaro Uribe” (2008), Peña, A. Ediciones Fuerza Productivas. Caracas.

1.     Baráibar, C. Y Bayardi, J. “El Foro de San Pablo –Que es y cuál es su historia?” (23, agosto,2000).

Disponível em:  http://analitica.com/va/internacionales/noticias/7026753.asp.

2.     “Radiografia del Foro de São Paulo” (julio, 2000). Citação do Documento que serviu de base ao IX Encontro do Foro São Paulo, realizado em Manágua, em fevereiro de 2000. Disponível em http://www.fuerzasolidaria.org/WebFS/FuerzaProductiva/RadiografiaFSP.html

3.     Ibid.

4.     El Foro de San Pablo – Que es y cuál es su historia?. Ibid.

5.     Radiografia del Foro de São Paulo. Ibid.