La responsabilidad del
Partido Comunista en la tragedia de miles de hogares colombianos es
superlativa. Movimientos como la Unión “patriótica”, Marcha “patriótica”, Junta
“patriótica”, el PC3 y el Movimiento Bolivariano son marcas donde se enmascara
el PCC-FARC
Por Carlos Romero Sánchez
Periodismo sin Fronteras
Periodismo sin Fronteras
Julio 02 de 2014
“Nuestra
lucha es por la toma del poder, no le hemos puesto fecha ni le pondremos, pero
es la toma del poder definitivamente”. (Pedro Antonio Marín Marín, alias
‘Tirofijo’ o ‘Manuel Marulanda Vélez’, miembro del comité central del
PCC-FARC).
¿Las FARC “nacieron”, como ha decretado
dictatorialmente la izquierda y ha repetido machaconamente la derecha, en mayo
de 1964? ¿Las FARC han sido una rueda suelta que no se deben a ningún partido
y, en consecuencia, han operado a la deriva y sólo se han valido del
terrorismo después de la caída del muro de Berlín? Pues ni las FARC nacieron en
1964, ni han sido una rueda suelta y tampoco han recurrido al terrorismo
recientemente. El aparato armado que el PCC designará bajo la sigla FARC ha
estado aterrorizando a los colombianos desde mediados de los años veinte del
siglo pasado. Su conformación no se ha debido a la decisión espontánea y libre
de unos campesinos que veían como sus derechos estaban siendo vulnerados por
“perversos latifundistas”: ha sido un aparato de terror gestado, nutrido y
desarrollado en las entrañas del Partido Comunista Colombiano, PCC, partido
subversivo enfeudado voluntariamente a los dictados de sus máximos jefes
moscovitas durante la existencia de la URSS, con una ideología intrínsecamente
criminal, el marxismo-leninismo, y que en su inseparable doble condición de
partido legal y banda armada ha ambicionado imponer por la fuerza o por vías
políticas –no ha sido la única secta marxista que ha tenido esa pretensión, por
ejemplo, el MOIR- un régimen totalitario: el comunismo.
El PCC-FARC es una de las vertientes –las otras son
el Polo “democrático” Alternativo y el ELN- por donde los comunistas, llamados
ahora socialistas del siglo XXI, intentan apoderarse de Colombia. Seamos
puntuales: no desean incrustarnos el inexistente… “castro-chavismo”. Invitamos
a no temer en llamar a ese régimen por su nombre: comunismo o socialismo,
sistema carcelario que la izquierda latinoamericana procura instaurar de la
manera que sea en nuestro país.
Desde el comienzo de la colaboración con el
totalitarismo y terror marxista, es decir, con el PCC-FARC y con el Foro de Sao
Paulo, Clara López Obregón, su esposo Carlos Romero, y Navas Talero, entreo
otros, miembros del Foro de Sao Paulo. Aquí en la reunión donde acordaron ir
unidos a las elecciones presidenciales (Foto Periodismo Sin Fronteras) el
gobierno Santos Calderón notificó a los colombianos que no se repetirían los
errores del pasado. Sin embargo, varios de aquellos reiterados yerros, que ni
la hipótesis del “conflicto armado interno” ni la de la “amenaza terrorista” le
conceden la merecida atención, han vuelto a emerger. Algunos de esos equívocos
que han salido a flote son: que las FARC no son marxistas, que son una banda
que utiliza la lucha armada –un eufemismo para el terrorismo- como única “forma
de lucha”, y que no se deben o que no hacen parte de algún partido, y si alguna
remota vez lo hicieron fue de manera tangencial. Pues no.
Las FARC, además de
ser una banda marxista y no “castro-chavista”, hacen parte del PCC. Digámoslo
más claro: las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, son Partido
Comunista Colombiano, PCC. No son el “ejército del pueblo” ni el Partido que
vela por los intereses de la “clase explotada” o de “los más pobres” para
acabar, como reza la propaganda, “con la explotación, con la miseria, con el
hambre, con el terror y con la guerra”.
Aclarar tan importante y sustancial aspecto
ayudaría, sin lugar a dudas, a deshacer ideas preconcebidas y mitos dañinos que
emborronan el planteamiento del grave peligro que sobrevuela a Colombia y es,
además, un urgente cometido que estamos llamados a acometer los defensores de
la democracia liberal, del libre mercado, del cristianismo y de las libertades
individuales y civiles. Es decir: la derecha liberal.
Cuenta el antiguo miembro del comité central del
PCC-FARC Benjamín Isauro Yosa Vanegas, alias ‘capitán Líster’, a Alfredo Molano
Bravo en su libro Trochas y Fusiles como el Partido Comunista desde los
años veinte y treinta comenzó a organizar las “ligas campesinas” –uno de los
eufemismos para designar solapadamente el ya conformado aparato armado- en el
sur del Tolima. Aquellas “ligas” o bandas armadas, de las cuáles ‘Líster’ fue
el mandamás de las de Irco y El Limón, invadían las fincas y sembraban el
terror. Narra Yosa Vanegas que cuando la Policía arribaba para reestablecer el
orden no vacilaba en preguntar: “¿De quién es esto?”, los invasores comunistas
respondían: “De todos, de todos, aquí no hay dueño”. Es evidente el adoctrinamiento
marxista en la respuesta.
Sin entrar en muchos detalles, tampoco Molano Bravo
se molestó en pedirlos, ‘Líster’ cuenta su afiliación al PCC. No sólo eso:
revela cómo ejecutaban las emboscadas a las patrullas de Ejército, como
secuestraban a hacendados, como organizaban las diversas seccionales y células
del Partido Comunista y, por si fuera poco, también relata las constantes
visitas de sus jefes del comité central del PCC -las que se destacaron las de
Raúl Clavijo y Martín Camargo, alias ‘Máximo Leal’- a aquellos rincones
tolimenses.
Varias “columnas móviles” del naciente brazo de terror comunista
fueron bautizadas: una de ellas llevó el nombre de Luis Carlos Prestes,
secretario general del Partido Comunista del Brasil. Afirma ‘Líster’ que Prestes
varias veces los visitó. Tiempo después una de las manos izquierdas de
‘Tirofijo’ no dudó en utilizar el nombre del célebre marxista brasileño. Nos
referimos al jefe de banda armada y militante del PCC-FARC Gratiniano Rocha,
alias ‘Avenegra’ o alias ‘Luis Carlos Prestes’.
Como vemos, recurrir a emboscadas, secuestros y al
terror no es un “desvío” o algo nuevo en el PCC-FARC. Tampoco es algo que
contravenga o “traicione” al marxismo: basta con constatar los genocidios, las
hambrunas controladas, los campos de concentración y la violencia sistemática
que ejecutaron los diversos dirigentes socialistas en donde han logrado aplicar
los “hallazgos científicos” de Marx y Engels: recordemos el Laogai,
sistema de campos de concentración de la China comunista que sigue en pie hasta
el día de hoy. ¿El cabecilla maoísta Francisco Mosquera se molestó en
denunciarlo?
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Andrés Villamizar Pachón, en
reunión con Aida Abella, Piedad Córdoba, Iván Cepeda y otros de la extrema
izquierda, pide “frente común” contra quienes se opongan al proceso de
impunidad con las FARC
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Para la izquierda colombiana -que cree que todo se
soluciona con “condenas” a la violencia o a la lucha armada o a la “combinación
de todas las formas de lucha” estimando que así se transforman automáticamente
en demócratas- someter a crítica su pasado totalitario es algo que no está en
su vocabulario ni en sus prácticas como tampoco lo está para los diversos “ex
marxistas” que al negarse a someter a crítica el marxismo no han podido romper
de manera sincera con la historia sangrienta y antidemocrática de la praxis y
teoría marxista. Los izquierdistas jamás han sido los “defensores” de la
libertad y la democracia: todo lo contrario: han sido los verdugos y los
sepultureros de ellas. Uno de sus habituales resabios revolucionarios es
desgañitarse en trance de entrar en indignación permanente cuando no nos
tragamos el grosero embuste de que Gilberto Vieira, el “maestro” Gerardo Molina
o Francisco Mosquera fueron “grandes demócratas”.
Afortunadamente, las palabras del ‘capitán Líster’
no son la única marca registrada de militantes del PCC que dicen abiertamente
que las FARC son Partido Comunista Colombiano.
Gracias a la determinante acción del Ejército
colombiano en reabrir las puertas de la libertad a los habitantes de los laogais
de “Marquetalia”, El Pato, El Guayabero y Riochiquito y en desarticular a gran
parte de las diversas bandas armadas del PCC, llamadas taimadamente por los
publicistas izquierdistas como “bandoleros”, la ofensiva del comunismo
internacional contra Colombia no se hizo esperar. Entre las “diversas formas de
lucha” emprendidas por ellos estuvo la filmación de un “documental”
propagandístico intitulado Riochiquito. Urdido por los franceses Jean
Pierre Sergent y Bruno Muel en 1965, el film es dedicado a Hernando González
Acosta, “revolucionario y dirigente del Partido Comunista de Colombia”. El mito
de los 16.000 mil soldados, la tergiversación de la Operación cívico-militar
Marquetalia como una “agresión a los campesinos” por parte del gobierno de
Guillermo León Valencia Muñoz, la transformación de “autodefensa” a
“guerrilleros” de la “resistencia campesina” y, por supuesto, la propaganda
negra contra el Ejército colombiano aparecen allí en toda su mentirosa
dimensión. Empero, son rescatables algunos datos. Advertimos que las negrillas
son nuestras.
En el minuto 4:50 el narrador informa: “…miembro
del comité central del Partido Comunista de Colombia [PCC], ‘Manuel Marulanda
Vélez’, [Pedro Antonio Marín Marín, alias ‘Tirofijo’] se convirtió en el
enemigo público número uno del gobierno por su larga resistencia el año pasado
[1964] en Marquetalia”. Luego habla ‘Tirofijo’ y persistiendo en una supuesta
“resistencia campesina” revela la misteriosamente olvidada batuta del PCC en
toda esa patraña propagandística: “La prensa hablada y escrita es un medio que
tiene la propaganda para desvirtuar la realidad de la lucha revolucionaria, de
los hombres que estamos enfrentados con el gobierno”. En 1962 –prosigue
‘Tirofijo’- el gobierno “agredió” a Marquetalia y gracias a la “resistencia de
los campesinos” –otro eufemismo para el terrorismo- y a la “solidaridad
promovida por el Partido [Comunista Colombiano, PCC] en las ciudades” dizque
lograron que las “fuerzas oficiales desocuparan la región”. (Ver http://www.youtube.com/watch?v=WmQtWbneY94).
En la segunda parte, en el minuto
7:14, interviene Luis Alberto Morantes Jaimes, alias ‘Jacobo Arenas’, miembro
del comité central del PCC-FARC desde 1958. Buen materialista histórico,
‘Jacobo Arenas’ eructa a un pequeño grupo de ¿campesinos? la vulgata marxiana
dictada desde Moscú: “Camaradas: todos ustedes habrán leído la última hoja de
propaganda que lanzó la aviación del gobierno. Esta propaganda, en síntesis,
nos quiere significar que el glorioso comité central de nuestro Partido
[Comunista Colombiano, PCC] nos ha abandonado en esta justa lucha en que
nosotros estamos empeñados por el derrocamiento del régimen y por la
instauración en Colombia de un gobierno popular de liberación nacional. Mas no
es así como la propaganda reaccionaria del gobierno, como la propaganda negra de
los mandos militares lo dicen en sus hojas. No. El comité central de nuestro
Partido [Comunista Colombiano, PCC] nos está acompañando, y no sólo nos
acompaña: sino que dirige la acción heroica de los combatientes de la
resistencia. Y por eso nosotros nos hacemos matar peleando por la causa justa
de nuestro pueblo, porque sabemos que la orientación que encarna la línea
política de nuestro Partido [Comunista Colombiano, PCC] es una orientación
consecuente, es una orientación justa, es una orientación enderezada a acabar
en nuestro país con la explotación, con la miseria, con el hambre, con el
terror y con la guerra”. Otro de los miembros del PCC-FARC que aparece
farfullando en el film es el jefe de banda armada Ciro Trujillo Castaño. (Ver http://www.youtube.com/watch?v=T064cs5C3e8).
No dejemos de lado que el frente 38 del PCC-FARC se denomina Ciro Trujillo
Castaño.
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Jaime Pardo Leal, candidato
presidencial de la UP (partido Político de las FARC), abrazado por los
comandantes “Tirofijo” y “Jacobo Arenas”
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Subrayemos que en el film bendecido por los
comunistas afirman la militancia en el organismo máximo del PCC-FARC de
‘Tirofijo’. Además, ‘Jacobo Arenas’ atestigua sin reservas que el “glorioso”
comité central de “nuestro” Partido Comunista Colombiano, PCC, dirigió a las
bandas armadas de Marquetalia. No sobra reiterar que no sólo a aquellas bandas
dirigió el “glorioso” comité central, también a los distintos “bandoleros”
diseminados en el Cauca, Valle, Huila, Caquetá, Tolima, Cundinamarca, Llanos
orientales, Caldas y Santander. Por otra parte, sobresale en la arenga
revolucionaria de Morantes Jaimes el culto a la muerte, culto manifiesto en la
consigna “socialismo, patria o muerte” vociferada con ardoroso brío por las dos
necrológicas figuras más representativas del presente comunismo
latinoamericano: Fidel Alejandro Castro Ruz y Hugo Rafael Chávez Frías. Leamos
con atención: en la misma consigna los dos dictadores socialistas nos avisan
del sistema totalitario que ambicionan aplicar en Colombia: el socialismo, y no
el… “castro-chavismo”. Y si todavía albergan algunas dudas, la portada de la
edición del 18 al 24 de julio de 2012 del órgano de propaganda del Partido
Comunista Colombiano, Voz, tituló: Unidad, paz y socialismo.
Acerca de la “paz” de los movimientos socialistas es nada menos que la
dictadura de su correspondiente clan.
Recientemente, durante la última semana de marzo de
2014, los narcoterroristas comunistas divulgaron en una de sus páginas web un
escrito titulado “Recordando a [alias] Manuel [Marulanda Vélez] carta al estado
mayor central”. Según los marxistas, es una misiva sacada de los archivos de la
correspondencia del PCC-FARC en “consideración del sexto aniversario” de la
muerte de ‘Tirofijo’. Fechada el 27 de noviembre de 1972, el renombrado
cabecilla se dirige al “pleno del estado mayor” con una mal disimulada
distancia. Con un “fraternal saludo revolucionario” a sus camaradas, Pedro
Antonio Marín envía un plan al “estado mayor” para crear una “guerrilla móvil”
y así adelantar “acciones militares”. Para la exposición de dicho plan fue
enviado el “camarada Ramírez”. No obstante, ‘Tirofijo’ esperaba que a la
explicación del proyecto “hubiera llegado uno del [comité] ejecutivo [central
del PCC] y uno del EM [estado mayor] para tal fin, pero como no fue posible, de
todas maneras nos vemos urgidos de que uno de los nuestros lo haga, porque de
no ser así, este plan corre el riesgo de no ser bien comprendido”.
Prosigue el miembro del comité central del PCC-FARC
exponiendo la necesidad de conformar una red clandestina de apoyo -¿será lo que
luego se denominará el PC3?- en diversos municipios del país. En el punto
siete, plantea la preocupación por la circulación de la revista propagandística
“resistencia”. Según don Pedro, los contratiempos en su propalación deben ser
discutidos, “pues de no ser así, estamos llamados a quedar sumidos en el
silencio ante la opinión pública, y ésta se quedaría sin conocer nuestra
orientación política. Creo que esto es bueno tratarlo con el Partido [Comunista
Colombiano, PCC] y ver qué posibilidades hay que este trabajo continúe. Pero
también los comandos deben continuar sacando su propia propaganda, de acuerdo a
una de las conclusiones de la Conferencia”.
El siguiente punto, el número ocho, es bastante
ilustrativo acerca de cómo las FARC son Partido Comunista Colombiano. Pronto
iba a realizarse la V conferencia del brazo armado del PCC, por tal motivo ‘Tirofijo’
recomienda que “se haga una invitación a varios comités regionales [del PCC] a
fin de que participen en ella”. E insiste en que “el camarada Emiliano haga una
participación numérica mayor. Esto a fin de que ella [la V conferencia] sea más
de Partido [Comunista Colombiano, PCC]” y de esa manera lograr que todos puedan
“entender mejor nuestras funciones. Puesto que la gran mayoría de algunos del
Partido [Comunista Colombiano, PCC] entienden qué es la línea del Partido
[Comunista Colombiano, PCC], pero cuando vamos a la aplicación militar,
encontramos problemas porque esta parte no se entiende muy bien, y me imagino
que algunos no se dan cuenta que una de estas [aplicaciones militares] es [sic]
muy complicada y que esta tiene una misma relación”.
Acto seguido, ‘Tirofijo’ alienta una colaboración
más cercana entre las diversas secciones del PCC, entre ellas la armada, para
la próxima conferencia: “ojalá que no resulte que ninguno puede ir dizque por
no disponer de cuadros. El caso de la IV [conferencia] es un buen ejemplo, ya
que solo participó un regional [del PCC] y eso porque tenía cargos contra
nosotros. De esta manera aparecemos nosotros, [los del “estado mayor” de las
FARC], como una cosa muy separada del Partido [Comunista Colombiano]”. (Ver http://farc-ep.co/?p=3022).
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Enrique Santos Calderón y García
Márquez, fundadores de la revista Alternativa
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Pasados cinco años, en mayo de 1977, el número 113
de la revista izquierdista totalitaria Alternativa publica una
entrevista que realizó a alias ‘Jacobo Arenas’. El ideólogo y terrorista
marxista explica la composición y dirección del aparato armado del PCC, y
agrega: “Estos mecanismos de dirección, comenzando por el Estado Mayor General,
se guían por la línea general de las FARC, dada en las conferencias nacionales
del movimiento para la acción concreta, y como es natural, por los principios
marxistas leninistas [no por el inexistente ‘castro-chavismo’] y en política,
por el programa y las resoluciones políticas de los congresos comunistas. Me
refiero a los Congresos del PCC [Partido Comunista Colombiano]”.
A la par que ‘Jacobo Arenas’ confirmaba por enésima
vez que las FARC son PCC y el M-19, el ELN y el EPL seguían vertiendo sangre
colombiana en el estanque izquierdista, en Bogotá las diversas pandillas
antidemocráticas seguían debatiendo como lograr la anhelada unión de las
izquierdas que desembocara en un pretendido “frente amplio”. El debate entre
las mafias comunistas del PCC-FARC y el MOIR, que pronto sellaría una alianza
más con la ANAPO, era el que más acaparaba la atención en aquellos días. En ese
polémico ambiente el histórico secretario general del PCC-FARC ofreció una
rueda de prensa en el Círculo de Periodistas de Bogotá en la primera semana de
julio de 1977. El número 122 de la revista Alternativa consignó sus
palabras. Entre los diferentes temas abordados, Gilberto Vieira White dijo sin
sonrojarse que su Partido tiene la peculiaridad de “participar en la lucha
armada”, que “combina todas las formas de lucha, [y] que no es un secreto la
participación de militantes comunistas en la guerrilla revolucionaria”, es
decir: en las FARC y en las otras bandas armadas.
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Luis Carlos Pérez
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Por esos años militaban en el PCC-FARC, entre
otros, Manuel Cepeda Vargas, Teófilo Forero Castro, José Cardona Hoyos,
Angelino Garzón y Carlos Romero Jiménez esposo de Clara López, ex candidata
presidencial por la Unión “patriótica”-Polo “democrático” Alternativo.
Recordemos también al marxista Luis Carlos Pérez que, aunque en aquella época
no militaba en el Partido Comunista, fue un orgulloso compañero de viaje
vieirista.
Mencionemos que una de las “columnas móviles” del
brazo armado del partido de Vieira porta el nombre de Teófilo Forero Castro y
el “frente” 42 se denomina Manuel Cepeda Vargas, que tiene en su haber el
secuestro de los once diputados del Valle del Cauca.
Dos años después, en octubre de 1979, el General
Luis Carlos Camacho Leyva, ministro de Defensa del gobierno de Julio César
Turbay Ayala (1978-1982), en una intervención ante la Cámara de Representantes
reiteró, ratificando lo afirmado por ‘Jacobo Arenas’ y Vieira White, que las
FARC son Partido Comunista Colombiano. El ministro Camacho Leyva citó los
artículos dos, diez y once de los “estatutos” del brazo terrorista del PCC. El
número dos reza: “Las FARC son parte integrante del Partido [Comunista
Colombiano, PCC]. Cada Escuadra o Unidad Básica o mínima es al mismo tiempo
célula del Partido [Comunista Colombiano, PCC]. Las conclusiones y planes de
las conferencias nacionales de las FARC están a disposición del Comité Central
[del PCC]”. El número diez confirma: “La disciplina de las FARC es
político-militar y se contempla en los Estatutos del Partido [Comunista
Colombiano, PCC]”. Y el número once reafirma: “La máxima autoridad en materia
política es el Comité Central del Partido [Comunista Colombiano, PCC] y por
tanto, los miembros del Comité Ejecutivo Central [del Partido Comunista
Colombiano, PCC] son dignos de honores militares en las FARC”. Hoy en día el
“reglamento” de las FARC ha sido debidamente modificado para que el somnífero
las “FARC son una cosa y el PCC otra” siga surtiendo efecto.
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Angelino Garzón
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Lo denunciado por el General Camacho Leyva en 1979
es reconfirmado 33 años después por uno de los milicianos del PCC-FARC en una
clarificadora crónica intitulada: “A propósito de los 22 años de su muerte:
memoria de una entrevista con Jacobo Arenas”. Escrita por alias ‘Gabriel Ángel’
y publicada la primera semana de septiembre de 2012 en una de las distintas web
de los comunistas, el miliciano describe que tras estar un año en las FARC, en
el frente 19 bajo las órdenes de Adán Izquierdo, fue enviado por el
“secretariado” a Casa Verde. Era el año de 1988. Allí sostuvo una entrevista
con ‘Jacobo Arenas’ quien estaba acompañado de Guillermo León Sáenz Vargas, alias
‘Alfonso Cano’.
Entre las diversas cuestiones abordadas, alias ‘Gabriel Ángel’
le pregunto en cuál texto podía encontrar una línea política de las FARC.
Recuerda nítidamente que ‘Jacobo Arenas’ “se explayó a hablarme del Partido
Comunista [Colombiano, PCC], revelándome que las FARC no expresaban su línea en
ningún libro especial. Quien quisiera conocerla, debía estudiar las
conclusiones de cada uno de los congresos comunistas [los del PCC], pues las
FARC no teníamos línea diferente a esa. Otra cosa era la expresión militar de
esa línea, que no aparecía en forma tan nítida en los documentos del Partido
[Comunista Colombiano, PCC], pero en cambio sí podía conseguirse en las
conclusiones de las Conferencias Guerrilleras de las FARC y de los Plenos del
Estado Mayor Central. Se mostró muy incisivo al reiterar que los estatutos de
las FARC no eran más que una redacción, en términos militares, de los estatutos
del Partido Comunista [Colombiano, PCC], que también nos regían a nosotros. Se
mostraba orgulloso de su origen y militancia partidarias”. Militancia
partidaria, es decir: del PCC.
Enseguida, rememora ‘Gabriel Ángel’, Morantes
Jaimes procedió a comparar “las estructuras jerárquicas del Partido [Comunista
Colombiano, PCC] y las de las FARC, afirmando que el Estado Mayor Central de
las FARC no eran más que el equivalente del Comité Central del Partido
[Comunista Colombiano, PCC], que ellos [los del comité central del PCC] habían
procedido a crear el Secretariado de las FARC, casi como una copia del
Secretariado General del Partido [Comunista Colombiano, PCC], así como en las
FARC existía el Ejecutivo del Estado Mayor Central, que era el equivalente al
Ejecutivo del Comité Central del Partido Comunista [Colombiano, PCC]”. (Ver http://farc-ep.co/?p=1635).
Muy interesante: el comité central del PCC es el creador del “secretariado” de
las FARC.
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Teófilo Forero
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Alias ‘Gabriel Ángel’ en su crónica alude a la
fuerte emoción que le produjo conocer a uno de los históricos del PCC. La
muerte de ‘Jacobo Arenas, sin duda, fue un golpe sensible para las huestes
totalitarias. Corría el mes de agosto de 1990 cuando Luis Alberto Morantes
Jaimes falleció en la Uribe, Meta. Para conmemorar tan triste fecha el “núcleo
bolivariano Juan de la Cruz Varela” elaboró un “especial” titulado: “El funeral
de Jacobo Arenas”. Al final de la tercera parte, durante los funerales de don
Luis Alberto, a partir del minuto 8:47 una voz muy similar a la de alias
‘Alfonso Cano’, luego de vocear varios vivas a ‘Jacobo Arenas’ que la
“guerrillerada” responde muy disciplinadamente, arenga con devoción: “¡¡¡Viva
el Partido Comunista Colombiano!!! […], ¡¡¡vivan las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia!!!”. (Ver http://www.youtube.com/watch?v=iWYHPWOs7Nc).
Siguiendo en la ruta conmemorativa, para el 23
aniversario de la muerte de ‘Jacobo Arenas’ el PCC-FARC divulgó un vídeo
propagandístico por la red. En el minuto 3:29, durante el funeral del reputado
bandido marxista, con voz trémula, entrecortada y sollozante una hija de
‘Jacobo Arenas’ no dudó en pronunciarse a todos sus camaradas: “Terriblemente
dolidos, pero hoy como nunca los guerrilleros farianos poseemos una
elevadísima, pura y cristalina moral revolucionaria. El mejor homenaje a mi
padre es ser mejores comunistas, guerrilleros, continuadores incansables y
honestos de su obra que era hacer una patria digna para nuestro pueblo.
Empezaremos, camaradas, por defender proyectos, ideas, planteamientos que no
eran otros si no los del Partido [Comunista Colombiano], y nuestro ejército
revolucionario, [FARC]”. (Ver http://www.youtube.com/watch?v=e_YysKphS00).
Es pertinente recordar que otra de las “columnas móviles” del PCC-FARC se
denomina ‘Jacobo Arenas’.
Gran parte de esas “ideas” y proyectos fueron
consignados por el camarada ‘Jacobo’ en el libro Paz, amigos y enemigos.
Para el tema que nos concita, en una de sus páginas Morantes Jaimes incluye una
entrevista que Ignacio Zaragueta Barrachina, corresponsal de la agencia EFE
en Colombia, hizo a varios cabecillas comunistas, entre ellos al
“marquetaliano” y mano izquierda de ‘Tirofijo’, Rigoberto Losada Perdomo, alias
‘Joselo’. Acerca de él, escribe Zaragueta: “Cuando se le habla o se le
interroga responde directa y secamente. Está siempre atento a todo cuanto
ocurre a su alrededor. Es cordial, y tal como [alias Manuel] Marulanda [Vélez]
pertenece al Comité Central del PCC”.
Así es: Rigoberto Losada Perdomo, alias ‘Joselo’,
fue miembro del comité central del PCC-FARC, dato capital que no es refutado
por ‘Jacobo Arenas’, ‘Tirofijo’ o el mismo ‘Joselo’. Losada será abatido en
Bogotá en la segunda semana de octubre de 1992. Tras su muerte una de las
“columnas móviles” del PCC-FARC, que hace parte del bloque sur, ha llevado el
nombre de Rigoberto Losada Perdomo.
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Banderas de
Juco, Partido Comunista, Polo Democrático, Marcha Patriótica, UP, M-19.. Todos
juntos en la Marcha del 9 de abril de 2013 en apoyo a las FARC (Foto Periodismo
Sin Fronteras)
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¿Alguna duda de que las FARC son Partido Comunista
Colombiano? Hace menos de un mes, el 22 de mayo de 2014, el aparato de Banderas
de Juco, Partido Comunista, Polo Democrático, Marcha Patriótica, UP, M-19..
Todos juntos en la Marcha del 9 de abril de 2013 en apoyo a las FARC (Foto
Periodismo Sin Fronteras) terror del Partido publica una necrología de alias
‘Darío 40’. Y allí cuenta que a “este Partido [Comunista Colombiano, PCC]
ingresa el joven que más adelante se conocería como Darío 40. Inicia su vida
militante en la juventud comunista [JUCO] en Medellín del Ariari [departamento
del Meta] de donde es oriundo”. Luego pasa al séptimo frente de las FARC
“siendo comandante en ese entonces el camarada Hernán Benítez. Durante su vida
partidaria demostró fidelidad a su causa, a la de su partido”. ¿A cuál Partido
se están refiriendo? No hay duda: al Partido Comunista Colombiano. (Ver http://pazfarc-ep.org/index.php/noticias-comunicados-documentos-farc-ep/estado-mayor-central-emc/1930-fallece-nuestro-camarada-dario-40.html).
En ese mismo mes Voz publica la noticia del
fallecimiento del camarada Alcibiades Paredes Collazos. En la página ocho de la
edición del 28 de mayo al 3 de junio de 2014 nos recuerdan que Paredes fue
militante ardoroso del PCC-FARC, iniciándose, como ‘Darío 40’, en la JUCO.
Según el semanario, su actuación más memorable fue cuando ofició como abogado
defensor de Tarcisio Guaracas: “Se le recuerda especialmente [a Alcibiades Paredes]
por la defensa que hizo de Tarcisio Guaracas, comandante de las FARC, en 1976,
proceso que estuvo a cargo de un tribunal militar”. Lo interesante es que el
fenecimiento de su camarada también es reseñado por una web fariana. (Ver http://pazfarc-ep.org/index.php/noticias-comunicados-documentos-farc-ep/delegacion-de-paz-farc-ep/1920-alcibiades-paredes-collazos.html).
Y para que no quede duda sobre
que las FARC son PCC podemos leerlo, otra vez, en el mismo órgano de propaganda
en el pasquín titulado: “Tanja se queda en Colombia: Que le concedan la doble
nacionalidad”. Publicado en la página dos de la edición del 18 al 24 de julio
de 2012, los narcomarxistas demandan que a Tanja Nijmeijer, alias ‘Alexandra
Nariño’, le sea otorgada la nacionalidad colombiana. Sus méritos, según los
liberticidas, son: ser una “luchadora internacional” -es decir, una aniquiladora
de colombianos- y ser una “luchadora por la segunda independencia de Colombia”
-es decir, una conspiradora para establecer una dictadura comunista en
Colombia. Y finalizan proclamando: “¡Démosle la doble nacionalidad a Tanja,
para que se quede y eche raíces en esta tierra fecunda! Y además que se case,
para que le dé hijos, luchadores como ella, a esta patria de ensueño. Si de
casarse se trata, a la menor señal que ella haga, seguramente le van a llover
pretendientes. ¡Incluso, desde las orillas del periodismo!”. (Ver también: http://www.semanariovoz.com/2013/05/23/tanja-se-queda-en-colombia-que-le-concedan-la-doble-nacionalidad/).
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El proyecto de las FARC sale
reforzado con la reelección de Santos
|
El actual momento que vive Colombia es apremiante y
delicado. El diagnóstico para plantear las posibles salidas –que no son las
“soluciones políticas” ni los “procesos de paz”- a la amenaza comunista que
desde hace más de 80 años asedia sin compasión a Colombia y al continente
americano no pasa por soslayar uno de los aspectos capitales del problema: las
FARC son Partido Comunista Colombiano. De manera que no deja de ser una broma
ramplona cuando los “expertos” conminan a que las FARC “deban transformarse” en
partido político una vez terminado eso que han llamado… el “proceso de paz”. No
es necesario. Ya lo tienen: es el Partido Comunista Colombiano. Exigir que las
FARC se transformen en partido es una muestra contundente del efecto desastroso
que ha producido la propaganda comunista-izquierdista, que la “derechita”
colombiana sigue al pie de la letra, de que el PCC es una entidad distinta de
las FARC. No es así. Movimientos como la Unión “patriótica”, Marcha
“patriótica”, Junta “patriótica”, el PC3 y el Movimiento Bolivariano son marcas
donde se enmascara el PCC-FARC.
Por otro lado, muestra lo importante que es la
batalla por las ideas, campo que la derecha ha abandonado y que la izquierda ha
acaparado con muy buenos resultados. Esa batalla no pasa, como hace cierto
sector derechista ademocrático, en explicarlo todo con teorías conspirativas de
una oscura empresa “judeomasónica”. Idea y explicación nada cristiana, por
cierto.
La responsabilidad del Partido Comunista en
la tragedia de miles de hogares colombianos es superlativa. Igual
responsabilidad le corresponde a la izquierda colombiana por ocultar, alabar o
relativizar la descomunal criminalidad de las diferentes bandas marxistas y por
pretender implantar un sistema totalitario.
Ahora bien, así como se exige la desmovilización de
criminales como alias ‘Iván Márquez’, ‘Jesús Santrich’, ‘Pablo Catatumbo’,
‘Fabián Ramírez’ o ‘Victoria Sandino’, de igual manera, al ser las FARC Partido
Comunista Colombiano, debe exigirse la desmovilización de la plana mayor del
PCC y la de sus compañeros de viaje o ex militantes. Y, sumado a esto, que la
reaccionaria izquierda colombiana (como anapistas, moiristas y demás
grupúsculos marxistas junto con sus ex afiliados) pida perdón a los colombianos
por intentar imponer una dictadura socialista y garantizarnos la reparación y
no repetición por los constantes intentos en destruir la democracia y la
sociedad cristiana en la cual vivimos.
http://www.periodismosinfronteras.org/las-farc-son-partido-comunista-colombiano-jacobo-arenas.html









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