Por UnoAmerica
El General retirado del ejercito Venezolano,
historiador y analista político, Carlos Julio Peñaloza, publica un artículo
haciendo un llamado a los colombianos para advertir lo que se juega este 15 de
junio en las elecciones presidenciales.
Miércoles, 11 de Junio de 2014
Miércoles, 11 de Junio de 2014
Dentro de cuatro días los paisanos de la
Nueva Granada van a una de las elecciones más cruciales de su historia. Lo
que se juega no sólo es la presidencia de la república, sino su sistema
político, su libertad y su democracia. El próximo domingo se batirán por un
lado los defensores de la democracia liberal y por el otro los valedores del
totalitarismo y de la dictadura siguiendo el modelo castro comunista. Lo que
pase este domingo en el país vecino tendrá profundas implicaciones en
Venezuela.
En los últimos años el castro comunismo
disfrazado de “Socialismo del Siglo XXI” ha merodeado América Latina. Tras
ese engañador disfraz se agazapan los Castro y Lula, los socios mayoritarios
del Foro de Sao Paulo. Mediante sobornos públicos de la renta petrolera
venezolana, que llaman pudorosamente “ayudas internacionales”, han logrado
comprar y promover algunos demagogos oportunistas que han ganado la
presidencia de sus países para convertirlos en satélites de Cuba. Todo esto
forma parte de un gran proyecto que se encubre bajo la fachada de “La Patria
Grande”. Con este nombre simulan ser el sueño de Bolívar, cuando en realidad
es el siniestro designio creado por Fidel para establecer su imperio
comunista. El “ALBA” es el nombre en clave de ese engendro.
Este domingo los colombianos deben decidir si
continúan bajo un gobierno imperfecto que respeta al Estado de Derecho, la
Constitución, las libertades individuales, los derechos humanos estableciendo
restricciones a los líderes mediante la separación de poderes, o se pliegan a
la horda roja que pretende imponer un sistema contra natura que promueve el
totalitarismo comunista. La escogencia no es difícil para los conocedores,
pero si engañosa para los candorosos que votan por espejismos y promesas
vacías. En las elecciones pasadas Juan Manuel Santos parecía representar los
valores democráticos, pero durante su mandato ha revelado un lado secreto de
su personalidad política. Ahora resulta que en medio del río Santos ha
cambiado de caballo convirtiéndose en el “nuevo mejor amigo” de la corriente
castrista. De repente las veleidades izquierdistas de su juventud y el
ejemplo de su hermano comunista le han hecho inclinarse hacia sus raíces
primigenias ligadas a los Castro. Santos tiene derecho a su escogencia y
alinearse con los comunistas pero de igual manera los colombianos tienen
derecho a la libertad y a sumarse a los amantes de la libertad.
Cuando al final de su vida Bolívar intentó
establecer una dictadura, los neogranadinos, venezolanos y ecuatorianos se
negaron. El resultado fue la anarquía que obligó al Libertador a renunciar y
abandonar su cargo en Bogotá para ir a morir abandonado en Santa Marta en
1830. Hoy en día se trata de implantar una dictadura comunista en américa
latina a través de un imperio binacional, regido por los Castro desde la
Habana. Este designio colapsará al igual que “La Gran Colombia”. Los
hispanoamericanos queremos unirnos pero en libertad y con democracia, no bajo
una dictadura y menos comunista. Santos es un títere dentro de este teatro
del absurdo. Su admiración por Fidel lo llevo a traicionar a Álvaro Uribe, su
mentor. Con esta deshonrosa decisión Santos perderá su oportunidad de ser
reelecto abriéndole el camino a Oscar Iván Zuluaga quien encarna mejor el
ideal libertario de Uribe. Este expresidente quien ahora es senador ya
anuncio que a Colombia no la van a gobernar los Castro desde La Habana.
Elegir a Zuluaga ayudará abrirá camino a una
futura revocación o renuncia de Maduro. El empuje de la revolución
bolivariana ha perdido fuerza. La crisis económica venezolana y la muerte del
motor que la impulsaba, ha dejado huérfanos a sus sucesores. En Brasil Dilma
Rousseff tampoco las tiene todas consigo para su ansiada reelección en
octubre. Los latinoamericanos nos estamos dando cuenta de la jugada de los
comunistas y están actuando para desbaratarla. En Cuba los zamuros rondan el
bunker de Fidel en Punto Cero. Su desaparición física significará el canto
del cisne de su criminal revolución.
Luego de la salida de los Castro de Venezuela
hablaremos con calma de una posible confederación democrática al estilo de la
Union Europea. En esa unión cada Estado tendrá autonomía interna, pero habrá
un supra estado regional que representa sus intereses en el exterior. La
unión en un marco democrático es el “desiderátum” de Hispanoamérica para
sobrevivir en el mundo globalizado actual. Los europeos tienen décadas
trabajando en esa dirección y aun no lo han logrado del todo. Tras la fachada
de “La patria grande” el expansionismo castrista está montando otra Cuba y lo
impediremos. Para ello contamos con nuestros hermanos neogranadinos y por eso
les rogamos “Ay Colombia, no te rajes!”. Todos a votar el domingo por la
libertad! La victoria de Zuluaga sería lo ideal, pero aun una victoria cerrada
de Santos significaría que su proyecto de alianza con Cuba no es bien visto.
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http://www.unoamerica.org/unoPAG/noticia.php?id=1628

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