El fin del embargo no implica
necesariamente cambios a favor del derecho ciudadano, pero si un mayor
enriquecimiento de la nomenclatura y el fortalecimiento de la represión
Por Pedro Corzo
Junio 08 de 2014
La influencia a favor de los derechos ciudadanos de los residentes en Cuba, si Estados Unidos levanta el embargo al gobierno de la isla es muy discutible, por otra parte es prudente recordar que el embargo es parte del diferendo Washington y La Habana, y que este desaparecerá cuando los intereses de ambos gobiernos, no lo de sus pueblos, coincidan.
El fin del embargo no implica necesariamente
cambios a favor del derecho ciudadano, pero si un mayor enriquecimiento de la
nomenclatura y el fortalecimiento de la represión, si el gobierno
cubano accede a recursos económicos que nunca le han faltado, recordemos lo
generoso de los subsidios soviéticos y
venezolanos, por qué suponer qué los bienes y
dineros de Estados Unidos harán la diferencia.
Con estas experiencias previas sería prudente que
las organizaciones e individuos que están favor de la democracia en
la isla y consideran que el cese del embargo mejoraría las condiciones de vida,
quizás deban solicitar a Washington haga de Cuba su protectorado con la
facultad de administrar la vida y bienes de sus ciudadanos.
El totalitarismo insular es agresivo, sectario y
controlador por naturaleza. Sus ajustes del presente no corresponden a cambios
del proyecto original, están motivados simplemente por razones de
sobrevivencia.
En el año de la victoria revolucionaria se fundó
la Seguridad del Estado, se inició la subversión en el continente, incluido
Estados Unidos, y Fidel Castro anunció por televisión que
militarizaría la sociedad.
En julio de 1960, Eisenhower, como
consecuencia de las nacionalizaciones de numerosas propiedades de EEUU.,
decidió reducir la cuota azucarera cubana en 700.000 toneladas. Tres meses
después, octubre, Eisenhower, impuso un embargo parcial a la isla y rompió
relaciones diplomáticas en enero de 1961.
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Fidel Castro con su amigo, el
incondicional lobbista de la dictadura en U.S.A., Jimmy Carter y su esposa
Rosalyn
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La sociedad civil organizada
desapareció y la autonomía universitaria se extinguió. Se
reafirmó la pena de muerte con la ley 923. La ley 988, 1961, hizo más
expedita la aplicación de la pena máxima y abolió ciertos recursos
judiciales, aún vigentes, en la precaria legalidad socialista.
En noviembre de 1960 fue intervenido el
circuito radial y televisivo más importante del país, CMQ, otros medios como el
Diario de La Marina había sido confiscado con anterioridad, y los que
sobrevivieron cayeron antes del tercer año del triunfo de la insurrección. Se
estableció en el país una censura sin paralelos en el hemisferio.
Un año antes de decretarse el embargo, Fidel
Castro dictó la Ley de la Nacionalización de la Enseñanza para crear las bases
de la ideologización de la educación. Promulgó el carácter socialista de la
Revolución, suscribió con Moscú acuerdos para la compra de armas y determinó la
expulsión de los sacerdotes extranjeros que oficiaban en el país. La represión
a las prácticas religiosas se hizo sistemática.
El 10 de septiembre de 1961 una turba del régimen
asesinó en una procesión religiosa al joven Arnaldo Socorro, que
portaba un cuadro de la Caridad del Cobre. Seis meses antes del embargo,
17 de septiembre, ocurrió la mayor expulsión de sacerdotes y religiosos
del hemisferio. En el vapor “Covadonga” fueron desterrados junto al
obispo Monseñor Eduardo Boza Masvidal, otros 130 clérigos.
En marzo de 1962, el mes del embargo, el régimen
instrumentó la libreta de abastecimiento. También en ese término se
constituyeron las ORI, Organizaciones Revolucionarias Integradas, golpe mortal
a un eventual pluralismo.
El presidente John F. Kennedy, aumentó las
restricciones comerciales en febrero y marzo de 1962, estableciéndose lo que en
la actualidad conocemos como el embargo comercial de Estados Unidos a Cuba.
Después de la Crisis de los Misiles de octubre de
1962, en febrero de 1963, Washington impuso restricciones en los viajes a Cuba,
dictó regulaciones para el Control de los Recursos Cubanos y los bienes
del estado cubano en Estados Unidos, fueron congelados.
Las limitaciones de viaje de
estadounidenses a Cuba fueron suspendidas en marzo de 1979 por el presidente
Jimmy Carter. Las restricciones para el gasto de dólares fueron también
reducidas. En respuesta Cuba intervino en Angola y Etiopia. Posteriormente el
presidente Ronald Reagan, 1982, reinstauró aspectos del embargo comercial que
habían sido disminuido.
Una visión retrospectiva permite apreciar que las
legislaciones y disposiciones del naciente régimen totalitario en detrimento de
los ciudadanos de la isla, tuvieron lugar antes del Embargo, pedir el fin de
este sin concesiones del castrismo, es ignorar el pasado.
El fin del embargo tal vez de un poco de color a
las mejillas de los cubanos, pero no las libertades y derechos perdidos. Una
realidad que trasciende los resultados o fracasos del embargo, es que Washington
lo impuso después que el totalitarismo devoró la isla.
Apostar porque dictadura y embargo desaparecerán
simultáneamente, es jugar a la ruleta rusa con un revólver de seis cargas con
cinco balas y olvidar que el hombre puede ser o no libre, sin que importe su
cuenta bancaria.
http://www.periodismosinfronteras.org/embargo-y-totalitarismo.html

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