Por Eduardo Mackenzie
Periodismo sin Fronteras
9 de junio de 2014
Si el Fiscal Eduardo Montealegre
Lynett deja salir del país a Rafael, incurrirá en un grave abuso de autoridad.
¿Tal acto no es una obstrucción a la justicia?
Rafael Revert está en libertad. El individuo que la
prensa colombiana llama “el español”, en el obscuro episodio de la infiltración
que realizó en completa ilegalidad la Fiscalía General contra la campaña del
candidato Oscar Iván Zuluaga, ostenta, además, la calidad de “testigo
protegido de la Fiscalía” y, lo que es peor, estaría a punto de
salir del país, bajo la protección de la Fiscalía General de la Nación.
Si ese personaje se va del país, el fiscal Eduardo
Montealegre Lynett, estaría metiéndose en un tremendo lio. ¿Cómo los
abogados de Oscar Iván Zuluaga, víctima de Rafael Revert, podrán
interrogar al prófugo Revert? Pues tendrán que hacerlo, y descubrir
otras verdades, pues la actuación de ese mercenario está lejos de haber sido
aclarada y porque la tal infiltración que él ejecutó, y que la Fiscalía utilizó
para que Zuluaga perdiera la primera vuelta de la elección presidencial, sin
lograrlo, no puede quedarse de ese tamaño. La justicia tiene mucho que decir al
respecto.
¿Cómo los abogados de los servicios de inteligencia
de las Fuerzas Armadas, que Revert también pretende enlodar, podrían
interrogarlo a su vez? ¿Cómo podrían ellos probar que las
afirmaciones de Revert, y las de la Fiscalía, son simples afabulaciones? ¿El
debido proceso de unos y otros no sería dinamitado con esa evasión legalizada?
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Rafael
Revert también estuvo en Perú
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Gracias a la excelente entrevista realizada por
Julio Sánchez Cristo y su equipo de la W Radio, en la que los
periodistas se esforzaron por desenredar los hilos de ese obscuro affaire –y
no, como en otras ocasiones, lanzar únicamente acusaciones sin fundamento
contra Oscar Iván Zuluaga–, se supo que Rafael Revert había obtenido la
calidad de “testigo protegido” por haber entregado “informaciones” a
la Fiscalía sobre lo que él hacía en la “casa de la 93”, como dice Sánchez
Cristo, traicionando a su empleador el supuesto “hacker” Andrés
Sepúlveda, quien está detenido e incomunicado (pues la
prensa no ha podido verlo) en una celda de la Fiscalía en Bogotá. Hay un
segundo “hacker”, un ecuatoriano, que también habría sido detenido.
Los puntos develados por la W Radio
Los puntos develados por la W Radio
Los puntos más importantes develados por esa
entrevista son los siguientes:
1. Revert fue conminado por la Fiscalía
a colaborar con ella y no fue Revert quien se dirigió a la Fiscalía para
ofrecerle sus servicios. La Fiscalía le dijo que sabía que estaba haciendo
un trabajo por fuera de la ley y que para reducir su pena eventual tendría que
colaborar con ella. Éste aceptó y pactó trabajar clandestinamente desde ese
momento para la Fiscalía.
2. Cuando filmó el video
donde aparece Oscar Iván Zuluaga, Revert ya estaba cumpliendo consignas
de colaboración clandestina con la Fiscalía. Revert no informó a Oscar Iván
Zuluaga que lo iba a filmar. Luego la Fiscalía infiltró la campaña para
destruir esa candidatura. Revert, ante las preguntas de los
periodistas, se mostró bastante cínico. Dijo que como no le pidieron
que saliera de la reunión con Zuluaga consideró que tenía derecho a filmarlo
sin advertirle que lo iba a filmar. En realidad, el filmó al candidato
presidencial para poder cumplir el pacto que tenía con la Fiscalía.
Esas imágenes captadas ilegalmente fueron adulteradas enseguida, antes de
que la revista Semana las lanzara al aire.
3. Oscar Iván Zuluaga no recibió información
“ilegal”. Según Revert, el candidato uribista no supo que había “información de
inteligencia” en la información que suministraba, según Revert, la oficina de
Sepúlveda. Aprovechando que Sepúlveda no puede ser entrevistado por la prensa,
Revert trata de echarle a él toda la culpa, sin que éste pueda defenderse. Sin
embargo, Revert admite haber “diseñado la infraestructura”
informática de la oficina de “la calle 93”.
4. Como Revert quiere enlodar también a Zuluaga
(¿es el precio que debe pagar para que lo dejen salir del país?) agregó que
Andrés le dijo a Zuluaga que había información de inteligencia y que éste
“asintió la cabeza (sic)” y “aceptó la información”, afirmación que hasta ahora
no reposa sobre nada y ha sido rechazada por el interesado.
5. Revert se contradijo varias veces en la
desordenada entrevista. Cuando le preguntaron si Luis Alfonso Hoyos, David
Zuluaga y Rafael
Revert también estuvo en Perú Oscar Iván Zuluaga recibieron “la totalidad de la
información” que esa oficina estaba sacando, su respuesta fue: “En su totalidad,
no”. ¿Qué entregaron entonces? Respondió: “Información de inteligencia que
Andrés clasificaba”. Si esa información solo pasó por las
manos de Sepúlveda ¿cómo hace Revert para saber que era información de
inteligencia? Al tratar de desligarse de las actividades de esa oficina, Revert
termina por anular sus propias acusaciones.
6. Revert no tiene prueba de que Andrés
Sepúlveda tuviera contrato o trabajara con la Policía o con el Ejército de
Colombia. Tampoco pudo confirmar que esa oficina haya interceptado mensajes del
presidente Santos.
7. Revert afirmó a la W Radio que
vio documentos secretos “con membretes” en los computadores de su oficina, y
que esos membretes “los tiene la Fiscalía”. Los periodistas cuestionan el hecho
de que los documentos de inteligencia tengan membretes.
8. Revert se mostró igualmente confuso, esquivo y
huidizo cuando lo interrogaron sobre el tema de los supuestos “altos oficiales
de la Policía y del Ejército” que “llegaban a esa oficina”. Dijo que
había entregado varios videos a la Fiscalía donde se ve a esos
oficiales. Empero, Revert no sabe realmente si esas personas eran oficiales: no
conoce sus nombres ni sus rangos, ni sus alias, ni sabe cuánto le pagaban a la
oficina. El mercenario se parapeta detrás de dos frases: “La Fiscalía tiene
todo” y “Eso es reserva del sumario”. Los periodistas no
quedaron satisfechos con sus respuestas. Cuando insistieron, Revert volvió a
hablar de otra cosa, a evadir la pregunta.
9. ¿Por qué fue invitado a esa
entrevista el señor Ramiro Bejarano? ¿Es el abogado secreto de Revert? Cuando
los periodistas estaban dando en el clavo, Bejarano desviaba hábilmente la
conversación hacia otro tema y ayudaba así al entrevistado. Curiosa actuación.
10. Quedó también claro que la Fiscalía montó esa
operación de infiltración de la campaña de Oscar Iván Zuluaga sin orden de un
juez. ¿Cómo se llama ese delito?
¿Revert tiene nexos con grupos en Colombia?
1. Revert dice que llegó a Colombia el 12 de
febrero de 2014 y que muy rápidamente fue contratado para trabajar con la
campaña de Oscar Iván Zuluaga. ¿Por qué Revert llegó,
precisamente, una semana después de que estallara el asunto de la Operación
Andrómeda? ¿Cuándo Revert llegó a Bogotá venía ya orientado por la
Fiscalía? ¿Qué contactos, secretos o no, con otras fuerzas políticas
tiene Revert en Colombia? Nadie le preguntó eso. No le preguntaron tampoco si
sus vínculos con la Fiscalía existen desde antes del 12 de febrero de 2014.
El fiscal
Eduardo Montealegre puede enfrentar graves consecuencias judiciales
2. Revert repite que él instaló “la
infraestructura” de la oficina de Andrés. ¿Qué quiere decir eso?
¿Que fue él quien instaló los programas informáticos piratas mediante los
cuales se iban a hacer las intercepciones ilegales de ciertas
cuentas? Es evidente que él estaba muy ligado a esa operación. ¿Si
no jugó un papel dirigente por qué aceptó colaborar con la Fiscalía?
3. Revert empleó varias veces la expresión “dentro
de la estructura que yo controlaba”. ¿La información ilegal, o supuestamente
ilegal, las intercepciones de los mensajes y cuentas de los agentes de las Farc
en La Habana, llegaban a su computador mediante esos programas instalados?
Nadie le preguntó eso. ¿La investigación a ese respecto ha comenzado?
El 4 de febrero de 2014 ya había estallado el
escándalo mediante el cual Semana trató de lograr la
destitución del minDefensa con la “revelación” acerca de la Operación
Andrómeda, la cual resultó ser legal, como lo admitió en mismo presidente
Santos el 5 de febrero de 2014. Empero, los amigos de las Farc dijeron que esa
operación había “chuzado” a los negociadores de paz, y a ciertos
líderes de extrema izquierda, como Piedad Córdoba e Iván Cepeda. Éste habló
incluso de un “episodio de espionaje” y pidió la renuncia
del ministro de defensa, Juan Carlos Pinzón.
Ese fue el contexto en el que Rafael Revert
apareció en Colombia. Semanas atrás, las Farc le habían pedido ayuda al G2
cubano, porque creían que alguien los estaba “chuzando”. ¿Qué nexos tiene
Revert con el G2 cubano? ¿Fue ese organismo tenebroso de la
dictadura castrista el que lo hizo desembarcar en Bogotá y lo enfiló hacia la
oficina de Sepúlveda? ¿Qué sabe al respecto el Fiscal General?
¿Quién es realmente “el español”?
El pirata o mercenario informático que aparece bajo
el nombre de Rafael Revert podría estar ocultando su verdadera identidad.
Tener un acento español o tener un pasaporte
español (que la prensa no ha visto), no quiere decir que ese
individuo sea realmente español. Un hispano-parlante no cometería
los errores de lenguaje y dicción que él cometió durante el intercambio
con Julio Sánchez Cristo y su equipo de la W Radio,
desde “algún lugar de Colombia”, el 6 de junio pasado.
El señor Revert utilizó allí varias expresiones que
generan dudas. Dijo “asintió la cabeza”, cuando un español habría dicho
“asintió con la cabeza”. Revert utilizó la expresión “alardecía”,
que es una forma errónea de conjugar el verbo “alardear”, en lugar de
alardeaba. Revert utilizó la frase “Hablar en propiedades”, en lugar de hablar
propiamente.
Ese personaje puede ser un francés o un belga, o
alguien de otra nacionalidad, que trata de ocultarse detrás del acento
español. Es una lástima que la prensa no haya investigado un poco
más acerca del origen verdadero de ese curioso “español”.
Si el Fiscal Eduardo Montealegre Lynett deja salir
del país a Rafael Revert (Julio Sánchez Cristo dijo que una fuente de la
Fiscalía le había “confirmado” eso), incurrirá en un grave abuso de
autoridad. ¿Tal acto no es una obstrucción a la justicia? Si Revert –cuya
identidad y trayectoria profesional están aún por ser investigadas, aunque ha
jugado un papel central en un montaje que buscaba sacar de la carrera
presidencial a Oscar Iván Zuluaga–, logra escapar a la justicia, quiere decir que
la Fiscalía dejó partir un testigo principal de una investigación en curso. Si
ese hombre “protegido” se va del país la Fiscalía habrá echado abajo, una vez
más, el debido proceso en Colombia. En todo caso una cosa es cierta: las dudas
aumentan respecto de la legitimidad de la satanización, detención y
aislamiento del joven Andrés Sepúlveda.
http://www.periodismosinfronteras.org/las-preguntas-que-no-le-hicieron-al-senor-revert.html

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